
Y un día ellas fueron, se caminaron todo, tomaron sol, comieron 1 mísero pan en toda una mañana, sacaron 300 fotos, charlaron, escucharon todos los discos de Juana Molina, se cagaron de risa, durmieron al sol una vez más, y cuando pensaron que ya no tenían nada que hacer, encontraron un bar rasta a la orilla de un dique delaconchadesumadre y se tomaron 2 Heinekenn. Nunca habían visto Heinekenn en San Juan. NUNCA. Ese fue el comienzo del final.
-no tengo tijera
-no importa, cortala con la boca
Se ha descubierto una joyita de los relatos. !Seguí así que hasta supermercados shumbo no parás!
ResponderEliminar